Prototype

 


 

La imparable rabia de un virus que roza el modo God. Nota: 9,0.

 

Grandioso título para el mundo de los videojuegos. Llevaba bastante tiempo detrás de él desde que asomó allá por el inicio del verano 2009, y ha superado con creces todas mis espectativas.

 

Juegas manejando a Alex Mercer, un ciudadano de Manhattan que poco a poco va resolviendo una trama que gira entorno a la liberación de un virus que muta y se propaga cada vez más de manera insostenible entre los vecinos de la famosa ciudad.

 

El abanico de posibilidades tanto de movimientos por la ciudad, como de acciones en la misma, es tan amplio, que requiere de un eufórico aplauso una vez te superas las casi 30 misiones principales de las que consta. Y por si te quedaras con ganas de más, cuenta con eventos independientes, mini-pruebas, modo libre,...

 

 

Cuando te desplazas entre edificios, te sientes como un parkour de pintas tipo "Assassin Creed", mezclado con el planeo al estilo "Ironman", acabando por caer en donde más te plazca. Es el resultado de un inmortal vulnerable.

 

Le plantas cara a todo un ejército mientras les arrojas en tiro oblicuo turismos a modo de misil, derribas helicópteros rasgando sus hélices, robas tanques y la lias parda en tu zona, adoptas recuerdos y apariencias ajenas para transformarte en otras personas, pilotas, conduces, planeas, destruyes, saltas, atraviesas, revientas, corres, rebanas... y todo en un mismo pack, llamado Alex.

 

El control y jugabilidad son impresionantes, a la par que cómodos. El argumento tiene un muy buen contenido está elaborada la historia, no es tan sencillo como un "ale, mata al que se te ponga delante y ya está".

 

Evolucionas y vas ganando mejoras tanto en Salud, como Poderes como Movimientos y otros aspectos del personaje. Puedes agonizar a toda una calle llena de peatones, incluso puedes empalarles con púas atravesándoles verticalmente elevando varios metros de altura todo cuanto pille, ya sean cazadores infectados, ancianas con mala suerte que pasaban por ahí o coches que estaban cercanos.

 

Te encaramas a helicópteros con un látigo cual Indiana Jones para apropiarte de ellos, te cubres de un traje blindado para liarla aun más gorda, se te forma una espada sustituta de brazo con la que no tendrás obstáculos, provocarás ondas sísmicas con solo chocar tus puños o descender del aire de cabeza,... todo una aventura y experiencia. Con Mercer y la ciudad a su "merced", conseguirás disipar tu adrenalina echando a perder los planes de enemigos y dejando claro quien es el que manda en la ciudad.

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar