La pelea judicial por Bilbondo y su ampliación arranca con la admisión del recurso de los comerciantes. El pleno de Basauri dio luz verde hace dos meses al proyecto de ampliación del centro comercial.
El proceso judicial que va a enfrentar a los pequeños comerciantes y al Ayuntamiento de Basauri a causa de la ampliación de Bilbondo ya está en marcha. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha aceptado a trámite el recurso presentado por Bizkaidendak, la federación de asociaciones de comerciantes de la provincia, contra la decisión plenaria adoptada en marzo en Basauri que dio el visto bueno a la remodelación del centro comercial. La decisión, un trámite administrativo, es un requisito imprescindible antes de interponer la demanda judicial, que los comerciantes van a presentar de manera inminente para intentar paralizar el proyecto. Dar vía libre al recurso en ningún caso significa que el TSJPV se pronuncie sobre la legalidad o no de la ampliación de Bilbondo, pero pone en marcha la maquinaria judicial para poder enjuiciar el tema. «Que acepten un escrito a trámite es algo casi automático, a no ser que se trate de un documento anónimo o que defienda algo indefendible», explicaron ayer desde el Consistorio de Basauri, donde todavía no han recibido la citación oficial para acudir al juzgado. Ése será el siguiente paso. Cuando le sea remitida la notificación, el Ayuntamiento deberá enviar el expediente sobre el proyecto del centro comercial y personarse ante los tribunales para rechazar el recurso. A partir de ahí, los comerciantes podrán presentar las demandas. Bizkaidendak presentará una y la asociación de comerciantes de Basauri, otra. Entretanto, Eroski trabaja en su proyecto para «transformar» Bilbondo porque cuenta con el visto bueno municipal. Su idea es «remodelar 19.000 metros cuadrados del actual recinto y construir otros 1.000» para dotar al centro comercial más antiguo de Vizcaya de «más tiendas, más restaurantes y más locales de ocio». El proyecto fue anunciado el pasado octubre y ha generado una enorme controversia entre los pequeños comerciantes de toda Vizcaya, que mantienen que la ampliación es «ilegal». El Consistorio de Basauri estudió el asunto durante cinco meses y, tras solicitar varios informes, le dio luz verde -con los votos favorables del PSE y la abstención del PP- en un agitado pleno al que acudieron dos centenares de comerciantes locales. Muchos más, hasta un millar -el 90% de los existentes en Basauri- cerraron sus tiendas durante dos tardes en señal de protesta contra una ampliación que consideran una seria amenaza para su subsistencia.
|